domingo, 24 de agosto de 2014

Falta de identidad

El DT de Boca, en la cuerda floja.
Le trajeron todos los jugadores que pidió, gastaron cerca de 8 millones de dólares en el último mercado de pases, y otro tanto hace un año, le dan tiempo de trabajo a pesar de nunca encontrar un rumbo futbolístico, no estuvo en duda su puesto en el banco de suplente, hasta ahora. Cualquier técnico quisiera tener las condiciones de trabajo que tuvo y tiene Bianchi, sin embargo, el DT lejos de aprovecharlo, se vio inmerso en muchas dudas sobre la idea de juego que quería plasmar y todo estaba rodeado en un jugador que estuvo más afuera que adentro de la cancha: Riquelme.
Ahora, con la ida de Román, el equipo quedo acéfalo dentro del campo de juego y a pesar de la compra de Castellani, un enganche clásico, nadie va a poder suplir la marcha del mejor jugador de la historia del club. 
Pero fue un error de Bianchi depender tanto de un jugador. Primordio un fútbol sin muchas luces pero bien plantado en defensa, como en su época victoriosa, sin embargo unas de las debilidades del equipo justamente es esa zona, compro a Gigliotti, Martinez, Calleri, Chavez y Riaño, entre otros, y hasta ahora el único que cumplió las expectativas fue el ex San Lorenzo, como también es cierto que Calleri y Chavez llevan apenas tres partidos. 
En vez de idear un esquema por sobre los nombres, decidió ver los jugadores que utilizaba y de ahí pensar como se distribuían. Muchos más errores que aciertos, ni el más negativo hubiese imaginado que iba a ser así esta etapa. Eliminado de la Copa Argentina en el primer partido por parte de Huracán, a seis puntos de la punta en apenas tres encuentros en el campeonato local, y por disputar la Copa Sudamericana contra Rosario Central, el crédito del Virrey se va acabando, y si no mete un volantazo salvador, el barco boquense se estrellará. En un año y medio no pudo construir una identidad. Preocupante. 

Gracias Enano

El mejor del mundo en acción.
Sentarse un domingo a ver fútbol es una costumbre que predomina en los hombres (y cada vez más mujeres) de Argentina. Lamentablemente en nuestro país, son escasos los partidos entretenidos que hay porque la rigurosidad defensiva se hace dueña de los partidos y escasea jugadores que uno puede degustar viendolo (Riquelme es uno, pero cada vez juega menos).
En cambio, si uno se pone frente al televisor, sintoniza el canal donde juegue el Barcelona, esta él, lo más parecido a la perfección del fútbol hoy en día, el que te saca una sonrisa con cada jugada y te sorprende con cada movimiento, que para él son naturales y los realiza a menudo, pero nosotros, los terrenales, no podemos creer como una y otra vez realiza esas cambetas de play station.
Cuando era chico me lamentaba por nunca poder ver a Maradona en vivo, pensaba "que suerte tuvo mi viejo en disfrutarlo, que suerte tuvo mi abuelo en ver a Di Stefano, otra máquina que jugaba y hacía jugar en el equipo que este, y yo me resignaba por si algún día me tocaría tener esa suerte.
Pero ya hace muchos años que este hombre nos hace deleitar, y no se si es igual al Diego, no se si se compara con La Saeta Rubia, pero es magnífico, y con eso me basta para hacerme el día e irme a dormir satisfecho por disfrutar de un rato viendo el deporte más lindo
. No me importa si ganan, si pierden, lo único que agradezco es verlo a él, y agradecer una vez más, por ser contemporáneo, y el día de mañana decir: "Yo vi a Messi".

jueves, 14 de agosto de 2014

Campeón del Proyecto

Romagnoli, un histórico de San Lorenzo
En el fútbol, como en la vida, pocas cosas pasan por casualidad. Siempre hay un porqué en los hechos y razones de trasfondo que hacen que sucedan los acontecimientos. A largo plazo siempre quedan expuestos los defectos y las virtudes, eso le sucedió a San Lorenzo.
Hace dos años, un club fundido, con una deuda de más de 300 millones de pesos, peleaba el descenso a la segunda categoría del fútbol argentino, con un presidente (Abdo), que arreglaba su salida dependiendo de la forma de pago de los 30 millones de pesos que él decía que había utilizado de su bolsillo para salvar al club.
Lammens y Tinelli se hicieron cargo de la crítica situación, Caruso salvó al equipo y San Lorenzo resurgió desde la oscuridad. Un año después, fue campeón del torneo local luego de seis años, con un gran plantel y sin ayuda de grupos inversores.
Pero no se conformaron con eso y fueron por más, sabiendo que estaban ante una gran chance ya que volvían a disputar la Copa luego de mucho tiempo, y sin importar que Pizzi deje al equipo a la deriva para desembarcar en el Valencia, los dirigentes se movieron
rápido y contrataron a Bauza, que ya había sido campeón del torneo con Liga de Quito.
A pesar del mal comienzo en el certamen y de quedar a minutos de estar eliminado, superó la fase de grupos como el anteúltimo equipo peor clasificado y se vio obligado a definir todas las series de visitante, salvo la final.
Sin embargo el equipo fue creciendo y consolidandose, y predomino la idea por encima de los nombres, por eso las bajas de Correa y Valdes no se sintieron demasiado.
Hoy San Lorenzo puede gritar campeón, y Tinelli, una vez más, lejos de conformarse, adelantó que ahora van por el Real Madrid. Porque cuando hay un gran proyecto detrás, los resultados llegan solos. Los Cuervos son campeones, campeones del proyecto.