
Mucho se habló de el por señalarlo como un líder negativo. Eso solo lo sabrán quienes alguna vez compartieron un vestuario. Los que lo vimos en cancha acariciando el balón con su fineza característica, solo podemos analizar su forma de juego. Riquelme, ganador nato, fue elegido según una encuesta como el máximo ídolo de la historia de Boca, por encima de Maradona. Ganador de tres Copas Libertadores con el club, quedó en la memoria de todos cuando supero a un Real Madrid lleno de estrellas en la final de la Copa Intercontinental. También fue el principal artífice de la última Copa ganada por el conjunto de la Ribera, en el 2007, demostrando un fútbol ejemplar, capaz de ganar partidos el solo. Con River "siempre me va bien", solía decir y no se equivocaba, porque ganó más de lo que perdió contra su clásico rival. Hace ya un tiempo que no estaba en el club pero cuando el equipo no andaba bien, los hinchas gritaban por el como un grito de guerra contra la dirigencia. Paso por el Barcelona, pero sin embargo luego brillo en el Villarreal llegando a las semifinales de la Champions League en el 2006. Jugo el Mundial 2006 de Alemania, siendo elegido en algunos partidos como el mejor jugador de la cancha, como contra Serbia y Montenegro.
Se retira y ya no lo veremos en cancha, la pelota seguramente estará un poco mas triste porque ya no la tocará uno de los mejores jugadores que dio la Argentina. Adiós Juan Román Riquelme. Adiós "el último diez".