martes, 27 de mayo de 2014

Una convivencia por conveniencia.

Un final que no se esperaba
La relación entre Ramón Diaz y D'Onofrio, presidente de River, nunca fue buena, desde el primer momento el nuevo mandatario le marcó el camino recordando que el club no podía pagar el contrato que había firmado con Passarella y que la institución estaba por encima de cualquier nombre.
El Pelado sabía que sería visto de reojo por toda la cúpula dirigencial, y ya había sido advertido luego de la derrota por 3-1 de visitante vs Colon. Sin embargo, el DT no iba a renunciar y los dirigentes no iban asumir el costo político de destituir al técnico más ganador de la historia del club, a tan pocos meses de asumir para tratar de enderezar un club que se caía a pedazos económicamente.
Sin embargo, luego de los títulos que consiguió River (en realidad la Superfinal no cuenta como título), parecía que la relación iba a seguir su buen curso y no iba haber ningún inconveniente, es más Ramón había hecho público su ilusión para los campeonatos que se avecinaban.
Pero hoy se reunieron las partes y las negociaciones no prosperaron. El Presidente, junto con Francescoli, le comentaron que por la situación del club, no iba haber grandes fichajes, además de comentarle que no renovarían algunos vínculos de jugadores que eran del agrado del DT (Menseguez, por ejemplo), y que tenía que considerar a Trezeguet, algo que Diaz no quería. Y pegó el portazo.
Hay errores de las dos partes, los dirigentes son los encargados de que el club este bien desde la parte económica, pero no tienen que interferir en la elección de jugadores, para eso esta el DT que debe ser el especialista en eso y el que decida quién juega y quién no. Y por su parte, el técnico era consciente de la situación de la institución y sabía que no se podrían hacer grandes gastos. Pero el único que sale perdiendo es River. Ahora suenan Gallardo como el máximo aspirante al banco Millonario. Mientras que Crespo también espera su oportunidad, a pesar de que no tiene experiencia.
Después de tantos años, se disfrutaba de un buen ambiente y parecía que el barco iba por buen curso, pero, al igual que cuando se consumió el ascenso y Almeyda decidió no contar con Cavenaghi y Dominguez, lo que produjo otra ola de reproches por parte de los hinchas, los festejos duraron poco y ahora se vendrán seguramente una serie de declaraciones cruzadas por parte de los dos bandos. Ya es costumbre que en River, la paz dure muy poco.

Jordán Elias

2 comentarios:

  1. Una recomendación ya que veo que estudiás Periodismo: Revisá como utilizaste los signos de puntuación en algunas oraciones o para conectar varias de las mismas. De esas cosas te das cuenta al leer lo que escribiste en voz alta e interpretando las pausas que das (personalmente algunas partes me hacen ruido). Siento que con un par de modificaciones el texto quedaría más fluido para su lectura, pero más allá de eso, buen texto de opinión. Saludos.

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  2. gracias Fede! lo tomaré en cuenta! abrazo grande!

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