jueves, 27 de noviembre de 2014

Te atreves a soñar

Teo y Chavez, figuras de River y Boca. 
Boca sueña con salvar el año. River sueña con tomarse revancha de la semifinal perdida por penales hace 10 años.
Andres Chavez es duda en el equipo de Arruabarrena, con más chances de quedarse afuera que de ir al banco, mientras que Cavenaghi se imagina una vuelta como la de Palermo en la Libertadores del 2000, quién volvía de una lesión de seis meses, ídem que el Torito.
Empate en la Bombonera, pérdida de la punta del campeonato el pasado domingo en manos de Racing, fallecimiento de la mamá del DT, peleas de barras en la confitería del club, River tuvo una semana que pareció un torbellino, para nada envidiable. Boca viene dulce después de ganarle y bajar a Independiente de la lucha por el campeonato.
En el equipo de La Ribera hay muchos que están feliz por cómo llega el equipo, y otros temen que sea una incentivación para el Millonario. Mientras que por La Banda sucede algo similar, porque algunos no pueden creer que después de un arranque demoledor, ahora tengan un flojo nivel, y otros auguran que retroceder un paso a veces sirve para avanzar dos, más aún teniendo en cuenta que los 11 que hoy estarán en cancha, salvo Barovero, Pezzella y Funes Mori, vienen de siete días de descanso, o incluso más, como Mora, quién no disputó el encuentro de ida.
Yendo a lo estrictamente deportivo, la ausencia del ex Banfield en Boca es algo determinante, teniendo en cuenta las características, velocidad y desequilibrio que tiene y que el Vasco no cuenta con un reemplazante natural, por eso irá de arranque Gigliotti, quién tiene de hijo a River y ya sabe lo que es marcarle goles. Mientras que Carrizo será el sustituto del Burrito Martinez. El resto, todo igual: Orión, Marín, Díaz, Forlín, Colazo, Meli, Gago, Erbes, Carrizo, Calleri y Gigliotti. De antemano, el equipo tiene menos velocidad que en el partido de ida, pero más peso en el área.
Por el lado de River sucede lo contrario. En el primer cotejo, la ausencia de Mora obligó a Gallardo a poner a Simeone, nueve clásico que le quitó chispa al ataque. Con Sanchez recuperado en lo físico por la semana de descanso que tuvo, los rigurosos plateistas de la San Martín baja exigirán ver la dinámica y buen fútbol de las primeras fechas, teniendo en cuenta el descanso mencionado que tuvieron los titulares.
Todo dicho para este gran encuentro, veremos quién se animará en ir en busca del resultado y no especular con una tanda de penaltis. Quién se atreverá a soñar con volver a jugar una final y eliminar a su eterno rival.

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